La pintura de Dominika Berger lleva en su interior un contenido muy bello, con sus formas, volúmenes, líneas y ritmos. Con unos pequeños desequilibrios consigue expresar un arte muy desconocido, lleno de misterio y de un gran sentido. Con sus figuraciones, que se contraponen y entrelazan, provoca un punto de un posible riesgo, tan necesario en el momento en que probamos de comunicar alguna cosa.

Creo en las pinceladas como un intento directo de expresión, hechas con el gesto de la mano y acompañadas con la materia y los instrumentos, dichas con la vehemencia, la delicadeza, la sensibilidad contenida en cada momento, en el espíritu y el pensamiento.

En la pintura de Dominika se halla un punto de riesgo; ella no lo dice, lo dice su pintura. Cuando la observas, te queda el deseo de ver más, por eso, como antes se ha dicho, es una cosa aparentemente desconocida, íntima, tierna, sensible y se hace próxima y tiene misterio, que es lo más importante, básico dentro del arte.

Raimond Maragall